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22 jul 2021

Hechizo de luna

          Luna de Fresa, junio de 2021 desde San Petersburgo, Rusia. Créditos: Kirill Kudryavtsev 


Íntimas, nadie sabrá lo que te solicito,
nuestro acuerdo tiene la fuerza de cien victorias.
A cuartos eres mi daga
y completa: mi espejo de paladio,
manantial que cura la ceguera,
linterna, cántaro, voz de una virgen muda, trapecio de cristal,
flor de espuma, patrona, perla pendiente,
provocadora de aullidos,
leche de mujer derramada en el desierto, jaula, luna mía,
tras la que caminé años en otro tiempo,
en el que te cantaba mis plegarias y tú me protegías
sin condiciones.


María de Guerra


21 jul 2021

¿Soy yo la real o es ella?

Donna allo specchio, Nicola Pucci

   

¿Y esa otra, en un espejo? Se acerca
a la tuya, que va hacia ella,
sus dedos se tocan
o casi, pero en la pequeñez de esa distancia
se abre el abismo entre ser y apariencia.

Esos dedos, al menos, que conmueven cuerdas.
¿Otra mano va a subir, del fondo del sonido,
a tomarlos entre los suyos, para guiarlos?

Pero, ¿hacia qué? No sé si es amor
o espejismo, y nada más que sueño, la palabra
que no tiene sino agua o espejo, o sonido,
para tratar de ser.

Bonnefoy





30 may 2021

Esas dos palabras...

Kourosh Adim



Hoy he completado el crucigrama,
he resuelto aquellas dos palabras
que tú conocías desde el principio,
las que yacían dormidas
en mi torpe subconsciente.

Te hubieras sonreído al descubrir
mi triunfo tan escaso.
Hubieras cabeceado
frunciendo los labios.

Pero al levantar la mirada del papel,
a través de mis gafas empañadas,
ya no te he visto.
Y es que a veces olvido...

Que ya te has ido.


Jorge Belaire


20 mar 2021

¡Bienvenida, Primavera!

Floración 2021, Francisco Lucas Salmerón


Yo soy el que comprende, el que adora y suspira.
Toda la primavera canta en mi corazón.
Siento con la armonía de la tierra que gira
y en el azul del cielo con la constelación.

Voy sobre los abismos, bajo el cielo, en Pegaso
volando, atento al ritmo de mi música interna;
y las formas se ofrecen, sagradas a mi paso,
con la expresión cendrada de su belleza eterna.

Porque todo en el mundo es bello eternamente,
y cada instante tiene su inefable emoción.
Canto con las estrellas, suspiro con la fuente
y sueño con la luna la célebre visión.

¡Oh, celeste visión del alma mía pura,
y de mi corazón, que sueña, iluminado
por el amor divino, por la eterna hermosura,
ante el tiempo infinito y el más allá ignorado!

Admiro la belleza del mundo… la alegría
profunda de las cosas, y el profundo dolor…
Sobre mi pecho alienta la divina armonía
como brisa que pasa y estremece la flor.

Un sol eterno y puro me alumbra noche y día…
¡Porque en mi corazón está el amor!


Rafael Laso de la Vega



15 mar 2021

Ojalá sea pronto...




Y entonces…
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,
que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.

Un trocito de "Lo que esperamos", de Oliveiro Girondo




4 oct 2020

Trabajo en equipo

    Nicholas Bell 


Corazón, le olvidaremos
en esta noche tú y yo.
Tú, el calor que te prestaba.
Yo, la luz que a mí me dio.

Cuando le hayas olvidado
dímelo, que he de borrar
aprisa mis pensamientos.
Y apresura tu labor
no sea que en tu tardanza
vuelva a recordarle yo.

"Poema 37", Emily Dickinson


15 sept 2020

Esa ansiada Paz...


Óscar Aguilera


"Cuando ayer el aliento era misterio
y la mirada seca, sin resina,
buscaba un resplandor definitivo,
llega tan delicada y tan sencilla,
tan serena de nueva levadura
esta mañana..."

Claudio Rodríguez


6 sept 2020

Siempre vuelvo a ti para recargarme...

 
Angélica Manosalva


Allí quiero ir; aún confío
en mi aptitud y en mí.
En torno, el mar abierto, por el azul
navega plácida mi barca.
Todo resplandece nuevo y renovado,
dormita en el espacio y el tiempo el mediodía.
Sólo tu ojo — desmesurado
me contempla ¡oh Eternidad!

"Hacía nuevos mares", Friedrich Nietzsche


24 jun 2020

Almas gemelas

Eva Besnyö



Mitades de una gota de rocío
con que el mar, al beberla,
en lo profundo de su seno frío
cuaja una sola perla;

átomos del perfume de la rosa
que el viento mece unido;
notas que vibra el arpa melodiosa
iguales en sonido;

estrellas dobles que en el alto cielo
una órbita describen;
almas gemelas que en el triste suelo
de un pensamiento viven;

esto sin duda son los que se quieren
su fe guardando entera,
y acaso pasarán cuando aquí mueran
a amarse en otra esfera.

Emilia Pardo Bazán

16 jun 2020

Re conocerse para desnudarse de nombres

Pascal Campion


Amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres.

"Piedra de sol" (fragmento), Octavio Paz


14 jun 2020

Muy poca cosa tienes

Tiger Seo


Déjalo todo. En la calle
hace una tarde tranquila.
Camina. Está la gente
para hacerte compañía.
No te resistas a ninguno
de los horizontes que te llaman.
Cuando regreses, todo será
más sensato y digno.
No habrás olvidado nada
—no es más libre el que olvida—,
pero tendrás las manos
llenas de luz fresquísima.

Miquel Martí i Pol

13 jun 2020

Utopía o Muerte III

Kelly Needleman


En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.

Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.

Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores,
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.

Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
Guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras
de catástrofes.
los llamaron ilusos, románticos, pensadores de
utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua
el corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también habia engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.
Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales
Tuvieron algo que ver con esto,
La verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especímenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.

Eran felices en su mundo de azúcar y de viento
de todas partes venían a impregnarse de su aliento
de sus claras miradas
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños
soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.

Son peligrosos - imprimían las grandes
rotativas
Son peligrosos - decían los presidentes
en sus discursos
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.

Hay que destruirlos - imprimían las grandes
rotativas
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus
discursos
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.

Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías
y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches
y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.
Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.

Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías.

Gioconda Belli


Nota: Las profecías insisten en destruir el mundo. Los Portadores de sueños creen (o creemos) en construir un mundo mejor. Debemos buscarnos y unirnos. La Humanidad merece un mundo mejor. 


12 jun 2020

Divagación

Jean Francois Jonvelle



Voy por tu piel desnuda
alcanzando tus manos que diluyen las horas,
acercando mis ojos a tus sueños,
dibujando tu frente, tu mirada,
súbitamente recobrándote.
Comienzo a oír tu voz ahora,
a algún país lejano perteneces,
dueño de alguna embarcación perdida,
así te siento....
Ahondo mi corazón en tu latido,
distante estás del mar soñado
Y a mi orilla te acoges dulcemente.

Cristina Maya

10 jun 2020

¿Sabremos suspirar si nos reconocemos?

Elena Shumilova


Andas por esos mundos como yo; no me digas
que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
no nos conoceremos, disfrazados y torpes
por los caminos echaremos a andar.

No nos conoceremos, distantes uno de otro
sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
Diremos, el camino volviendo a desandar.

Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
Y ahora me pregunto... cuando ocurra, si ocurre,
¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?

Alfonsina Storni

7 jun 2020

Siempre la luna

Catrin Welz-Stein


Abre el libro de la tarde por la página
en que la luna, siempre la luna, aparece

entre dos nubes, moviéndose tan lentamente que parecía
que hubieran pasado horas antes de que llegaras a la página siguiente,

donde la luna, ya más brillante, tendiera un camino amenazador
que te apartará de lo conocido y te llevará

hacia esos lugares en los que ocurre lo que has deseado,
una sílaba solitaria puesta como una oración

al borde del sentido, esperando a que digas su nombre
una vez más cuando levantas la vista de la página

y cierras el libro, sintiendo todavía la emoción
de haber habitado en aquella luz, aquel repentino paraíso de sonido.


Mark Strand en "Hombre y camello"


5 jun 2020

Tus ojos



Tus ojos son la patria
del relámpago y de la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento,
mar sin olas, pájaros presos,
doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro del bosque
en donde la luz canta en el hombro
de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana
encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo,
puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea, páramo.

Octavio Paz


3 jun 2020

Acogiendo el Universo

Natalia Robledo


Tengo una atmósfera propia en tu aliento
La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas
Con su propio lenguaje de semillas.

Vicente Huidobro en "Canto II"


31 may 2020

Deseando volverte a ver...


Tu elegía, Granada, la dicen las estrellas
Que horadan desde el cielo tu negro corazón.
La dice el horizonte perdido de tu vega,
La repite solemne la yedra que se entrega
A la muda caricia del viejo Torreón.

Federico García Lorca



Carlos Cano, Me embrujaste


27 may 2020

Re-conocimiento

Roberto Ferri


Hay personas que llegan
derribando todos los peros,
arrojando a la basura los perjuicios,
los tapujos, invitándonos a vivir,
a soñar y a sonreír.
Hay almas brillantes, cálidas y atrevidas,
que nos abrigan y desnudan
sin tan siquiera preguntarnos,
que nos reaniman
de un agónico letargo.
Hay personas así,
fáciles de querer, difíciles de encontrar
e imposibles de olvidar.

Emiliano Sánchez


I Found a Reason. Cat Power

26 may 2020

Inaudita certeza

Frederic Leighton



Qué sería sin ti que viniste a mi encuentro.
Qué sería sin ti sino un corazón durmiente.
Sino esta hora parada en la esfera del reloj.
Qué sería sin ti sino ese balbuceo.

De ti aprendí todo sobre las cosas humanas.
Y vi desde entonces el mundo a tu manera.
De ti aprendí cómo se bebe de las fuentes
Cómo del transeúnte que canta, se toma la canción.
De ti aprendí hasta el sentido del estremecimiento.

En cuanto a lo que me concierne, lo aprendí todo de ti.
Que es de día a mediodía, que un cielo puede ser azul
Que la felicidad no es un quinqué de taberna.
Me tomaste de la mano en este infierno moderno
Donde el hombre ya no sabe lo que es ser dos.
Me tomaste de la mano como un amante feliz.

El que habla de felicidad a menudo tiene los ojos tristes.
El desengaño no es acaso un sollozo
Una cuerda rota bajo los dedos del guitarrista
Y sin embargo les digo que la felicidad existe
En otra parte que en el sueño, en otra parte que en las nubes.
Tierra, tierra, he aquí sus ensenadas desconocidas.

Louis Aragon


Federico Jusid: El secreto de sus ojos - La cara oculta