13 dic 2014

La noche en tu iris

Nebulosa Ojo de Gato



Tejo la noche
puntada a puntada
entremezclo las sombras, las horas
abiertas de par en par al silencio.

Bordo sobre su dechado
mis ojos fijos
en una sola idea:

Que no haya más noche
sino la de sus ojos.



Marta Sepúlveda



         Philip Wesley - The Approaching Night

6 dic 2014

El temblor de sus lágrimas, mi felicidad.

Diana y Endimión, de Francesco Trevisani


La luna durmió conmigo

Esta noche la luna no quiere que yo duerma.
Esta noche la luna saltó por la ventana.
Y, novia que se quita su ropa de azahares,
toda ella desnuda, se ha metido en mi cama.

Viene de lejos, viene de detrás de las nubes,
oreada de sol y plateada de agua.
Viene que huele a besos: quizá, esta misma noche,
la enamoró el lucero galán de la mañana.

Viene que sabe a selva: tal vez, en el camino,
la curva de su cola rozó con la montaña.
Viene recién bañada: acaso, bajo el bosque,
al vadear el arroyo, se bañó en la cascada.

Viene a dormir conmigo, a que la goce y bese,
y a cantar la mentira de que a mi solo me ama.
Y como yo, al oírla, por vengarme, le digo
"mi amor es como el tuyo", ella se ha puesto pálida.

Ella se ha puesto pálida, y al besarme la boca,
me ilumina las sienes el temblor de sus lágrimas.
Ahora ya sé que ella, la que en suntuosas noches
da su cuerpo desnudo, a mi me ha dado el alma.


Luis Lloréns Torres


Schubert "Serenade"

2 dic 2014

Hijos de las estrellas

Josephine Wall


Reminiscencia inmortal

Dime amiga, la causa de este ardiente,
puro, inmortal anhelo que hay en mí:
suspenderme a tu labio eternamente,
y abismarme en tu ser, y el grato ambiente
de tu alma inmaculada recibir.

En tiempo que pasó, tiempo distinto,
¿no era de un solo ser nuestro existir?
¿acaso el foco de un planeta extinto
dio nido a nuestro amor en su recinto
en días que vimos para siempre huir?

...


¿Tú también como yo? Sí, tú has sentido
en el pecho el dulcísimo latido
con que anuncia su fuego la pasión:
amémonos los dos, y pronto el vuelo
alzaremos felices a ese cielo
en que otra vez seremos como Dios.



Friedrich Schiller


Finzi - Romance in E flat major, Op. 11

Tu sola presencia...

Ilia Zomb


No pido sino tu sola presencia
tu dorada voz
y la tierna caricia de tu mano.
No pido sino tu amor
la sangre y tu deseo
para mi tiempo.
A cambio
yo para ti
como la planta para el rocío
la rama para el pájaro
la nube para el viento.


Margarita Carrera