Hoy hace 6 años que tuve la inmensa fortuna de tropezarme con T. Aunque hace ya mucho (demasiado) tiempo que nuestros caminos divergieron, solo puedo agradecer la suerte que tuve de conocerlo. Para T: Ojalá estés bien y seas feliz, allá donde te encuentres. Gracias.
Ven hacia mí en silencio, con la sonrisa abierta, absorbiendo en los ojos la noche iluminada; deslízame en la mano la imperceptible oferta del rayo que la luna depositó en tu almohada.
Reclínate en la alfombra y oye el rumor del fuego cuyas lenguas nerviosas erotizan el leño; que su calor tu cuerpo revitalice, y luego encienda tu mirada y acaricie mi sueño.
A tu lado en el suelo veré los diablos rojos de las llamas inquietas, con tu mano en mi mano, y las chispas revueltas danzarán en tus ojos como estrellas fugaces en un cielo lejano.
Descenderá mi brazo de tu hombro a tu cintura, despertando temblores en tu piel descubierta, y acercarás el rostro bañado de ternura para aspirar los besos de mi boca entreabierta.
Las cien lenguas del fuego se deslizan lascivas en torno al tronco envuelto por el abrazo ardiente, y tus trémulas manos se arrastrarán furtivas asiendo el miembro erecto gentil y firmemente.
En tu mirar directo flotan complicidades que acercan a mi mundo tu intensidad de amante, y percibo tu entrega y calmo tus ansiedades, mientras entre tus dedos me retienes vibrante.
Lame incesante el fuego, y es cálida tu boca, en aquel, sequedades, y humedades en ésta; labios que se resbalan, y paladar que toca, y relieves e impulsos que el amor manifiesta.
Arde el leño sin tregua, con ligeros chasquidos, y se elevan las llamas en ondas desiguales; y en tu ascenso y descenso hay rítmicos sonidos de profundos y tensos contactos guturales.
El leño se retuerce bajo el calor intenso y explota en la alegría de una amplia llamarada; y tus ojos revelan el repentino y denso fluir de surtidores en garganta infiltrada.
La lumbre ya se extingue, y el tronco está deshecho; ven, mujer, y sonríe, y abrázame apacible, reposa tu cabeza gentil sobre mi pecho, y soñemos el sueño de un futuro tangible.
No hace mucho nos preguntábamos cómo un hombre con voz de cafetera rota como Louis Amstrong podía cantar así....y si le añadimos una de las voces que más me transmiten, el conjunto es espectacular....digno de esta extraña pareja, astronómica, que traigo hoy.
La pareja de hoy está formada por dos brillantes nubes de gas: la de tono rojo NGC 2014, y su vecina azul, la NGC 2020, ambas en la Nube de Magallanes.
A pesar de ser muy diferentes, ambas han sido esculpidas por el mismo poderoso viento estelar procedente de una estrella recién nacida y extremadamente caliente, que también está radiando el gas, ocasionando su potente brillo.
La impresionante diferencia de color de la NGC 2014 y la NGC 2020 es el resultado de la diferente constitución química del gas que las rodea y de las temperaturas de la estrella, que están provocando el brillo de las nubes. La distancia entre las estrellas y las respectivas nubes de gas también tiene un papel relevante a la hora de configurar sus rasgos distintivos, es decir, cada una tiene el espacio vital suficiente para poder desarrollarse en todo su esplendor, y a la vez complementar a su compañera.
Como hoy paseamos sobre puentes, uniendo extremos, he recordado este poema de Neruda. Quién nos iba a decir las cosas tan intensas y bonitas que se le pueden decir a un puente.
Y una pregunta al viento...¿Qué sería de nosotros sin ellos?
Nuevos puentes de Praga, habéis nacido
en la vieja ciudad, rosa y ceniza,
para que el hombre nuevo
pase el río.
Mil años gastaron los ojos
de los dioses de piedra
que desde el viejo Puente Carlos
han visto ir y venir y no volver
las viejas vidas,
desde Malá Strana los pies que hacia Moravia
se dirigieron, los pesados
pies del tiempo,
los pies del viejo cementerio judío
bajo veinte capas de tiempo y polvo
pasaron y bailaron sobre el puente,
mientras las aguas color de humo
corrían del pasado, hacia la piedra.
Moldava, poco a poco
te ibas haciendo estatua,
estatua gris de un río que moría
con su vieja corona de hierro en la frente,
pero de pronto el viento
de la historia sacude
tus pies y tus rodillas,
y cantas, rio, y bailas, y caminas
con una nueva vida.
Las usinas trabajan de otro modo.
El retrato olvidado
del pueblo en las ventanas
sonríe saludando,
y he aquí ahora
los nuevos puentes:
la claridad los llena,
su rectitud invita
y dice: "Pueblo, adelante,
hacia todos los años que vienen,
hacia todas las tierras del trigo,
hacia el tesoro negro de la mina
repartido entre todos los hombres".
Y pasa el río
bajo los nuevos puentes
cantando con la historia
palabras puras
que llenarán la tierra.
No son pies invasores los que cruzan
los nuevos puentes, ni los crueles carros
del odio y de la guerra:
son pies pequeños de niños, firmes
pasos de obrero.
Sobre los nuevos puentes
pasas, oh primavera,
con tu cesta de pan y tu vestido fresco,
mientras el hombre, el agua, el viento
amanecen cantando.
Y como melodía para bailar sobre esos puentes.....