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29 jul 2021

El don que me sostiene

 Fabián Pérez


« Creemos adivinar los sentimientos del otro, no podemos, por supuesto, nunca podremos. No tiene importancia. En realidad es la ternura la que me interesa. Ese es el don que me conmueve, que me sostiene, esta mañana, igual que todas las mañanas».

Raymond Carver



21 jul 2021

¿Soy yo la real o es ella?

Donna allo specchio, Nicola Pucci

   

¿Y esa otra, en un espejo? Se acerca
a la tuya, que va hacia ella,
sus dedos se tocan
o casi, pero en la pequeñez de esa distancia
se abre el abismo entre ser y apariencia.

Esos dedos, al menos, que conmueven cuerdas.
¿Otra mano va a subir, del fondo del sonido,
a tomarlos entre los suyos, para guiarlos?

Pero, ¿hacia qué? No sé si es amor
o espejismo, y nada más que sueño, la palabra
que no tiene sino agua o espejo, o sonido,
para tratar de ser.

Bonnefoy





15 jun 2020

Devoradores de libros XVIII

Joseph Farquharson


“Aunque no he entendido nunca nada de este mundo (y, en cambio, no sé por qué, entiendo muy bien lo que estoy escribiendo en este prólogo), aunque no he entendido nunca por qué vivo ni tampoco por qué un día estaré muerto, aunque no he entendido nunca nada, yo he seguido adelante buscando y encontrando siempre en la literatura, y paradójicamente en el absurdo, el sentido del mundo.”

"... el poder de las palabras, aunque a veces digamos que no las queremos o que no nos sirven o que no las entendemos nada."


E. Vila-Matas en “Aunque no entendamos nada”


8 jun 2020

Devoradores de libros XVII

Emile Claus

«Por mucho que recorramos el mundo detrás de la belleza, nunca la encontraremos si no la llevamos con nosotros» 

Louis Audoubert


5 jun 2020

Tus ojos



Tus ojos son la patria
del relámpago y de la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento,
mar sin olas, pájaros presos,
doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro del bosque
en donde la luz canta en el hombro
de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana
encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo,
puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea, páramo.

Octavio Paz


3 jun 2020

Acogiendo el Universo

Natalia Robledo


Tengo una atmósfera propia en tu aliento
La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas
Con su propio lenguaje de semillas.

Vicente Huidobro en "Canto II"


27 may 2020

Re-conocimiento

Roberto Ferri


Hay personas que llegan
derribando todos los peros,
arrojando a la basura los perjuicios,
los tapujos, invitándonos a vivir,
a soñar y a sonreír.
Hay almas brillantes, cálidas y atrevidas,
que nos abrigan y desnudan
sin tan siquiera preguntarnos,
que nos reaniman
de un agónico letargo.
Hay personas así,
fáciles de querer, difíciles de encontrar
e imposibles de olvidar.

Emiliano Sánchez


I Found a Reason. Cat Power

26 may 2020

Inaudita certeza

Frederic Leighton



Qué sería sin ti que viniste a mi encuentro.
Qué sería sin ti sino un corazón durmiente.
Sino esta hora parada en la esfera del reloj.
Qué sería sin ti sino ese balbuceo.

De ti aprendí todo sobre las cosas humanas.
Y vi desde entonces el mundo a tu manera.
De ti aprendí cómo se bebe de las fuentes
Cómo del transeúnte que canta, se toma la canción.
De ti aprendí hasta el sentido del estremecimiento.

En cuanto a lo que me concierne, lo aprendí todo de ti.
Que es de día a mediodía, que un cielo puede ser azul
Que la felicidad no es un quinqué de taberna.
Me tomaste de la mano en este infierno moderno
Donde el hombre ya no sabe lo que es ser dos.
Me tomaste de la mano como un amante feliz.

El que habla de felicidad a menudo tiene los ojos tristes.
El desengaño no es acaso un sollozo
Una cuerda rota bajo los dedos del guitarrista
Y sin embargo les digo que la felicidad existe
En otra parte que en el sueño, en otra parte que en las nubes.
Tierra, tierra, he aquí sus ensenadas desconocidas.

Louis Aragon


Federico Jusid: El secreto de sus ojos - La cara oculta


10 may 2020

El beso de la esfinge

Franz von Stuck


Unas estrofas del poema de Heinrich Heine, "La esfinge", en el cual está basada una de las obras del Simbolismo alemán que más me removió en su momento, "El beso de la esfinge", de Franz von Stuck.


A la puerta, una esfinge: forma horrible
y bella al par; amable y pavorosa:
el cuerpo y garras de león temible,
el busto y seno, de mujer hermosa.

El ansioso deseo centellea
en sus inquietos ojos penetrantes;
sus rojos labios, que el deleite arquea,
sonríen satisfechos y triunfantes.

Y entona el ruiseñor tan dulce trino
que ya el impulso resistir no puedo;
y al besar aquel rostro peregrino,
en la traidora red prendido quedo.

La Esfinge sepulcral se agita y mueve;
respira el duro mármol y solloza;
cual vampiro voraz, mis besos bebe,
y absorbiendo mi sangre, triunfa y goza.

Sedienta apura mi vital aliento,
y me abraza después de tal manera,
que en mis entrañas destrozadas siento
las implacables garras de la fiera.

¡Dolor que embriaga! ¡Dicha que sofoca!
¡Sin límites las penas y los goces!
¡Néctar del cielo en su incitante boca!
¡En su garra cruel ansias feroces!

Y canta el ruiseñor: «¡Hermosa Esfinge!
¡Oh soberano Amor! ¿Qué ley tirana
toda ventura que nos das restringe
y con mortal tribulación la hermana?»

Ese problema, que mi dicha trunca,
resuelve, Amor, causante de mis daños:
yo no he podido resolverlo nunca,
y estoy pensando en él millares de años.


5 may 2020

Tu fortaleza y tu refugio




Edmund Blair Leighton


Si el mundo es tempestad, la casa es puerto;
y si es guerra la vida, ella es victoria;
pon en ella tus ansias a cubierto
y saca a dulces pastos la memoria.

A donde tú no llegues, ella alcance
con esta ley que amor le da, inefable;
ella te acoja en todo amargo trance;
que es, siendo espiritual, inagotable.

La casa te es corona y te es vestido,
y es forma tuya y es tu informadora,
y es, a la vez, tu cárcel y tu nido,
porque, siendo tu esclava, es tu señora.

....

Sé tú de ella en poder, no en abandono;
y métela en lo esquivo y en lo adverso;
quiero darte en la casa más que un trono,
aunque un trono ya es más que el universo.

Tu casa es sobre ti como un escudo
que te da majestad y fortaleza;
el enemigo romperá, sañudo,
la punta de su espada en su corteza.

....

Y te tienes a ti a mí me tienes
en acción de eficacia a par con ella;
lámpara que mantengo y me mantienes,
la casa, en nuestro oriente, es nuestra estrella.

....

Entras desde hoy, casera de mi casa,
a doble actividad en tus acciones;
una tu mano compra y la otra tasa;
con la una acoges y con la otra impones.

....

Tu casa te es descanso y te es milicia
que quiere ser y no ha de ser sin guerra;
la sombra tuya, brazo de justicia
sobre las injusticias de la tierra.

....


Estas estrofas pertenecen a un poema de Eduardo Marquina. Es de principios del siglo XX y se le conoció por sus obras de teatro, que le dieron fama y dinero. Sin embargo, comenzó escribiendo poesía que, inexplicablemente, ha pasado muy desapercibida. Aún así, tiene alguna perlita escondida. Él llamaba a su obra Teatro poético...

Y como acompañamiento para degustar la poesía de Marquina, la versión de un clásico en la dirección de uno de mis directores de orquesta favoritos.


                                          
Mozart Symphony # 36 "Linz" - CARLOS KLEIBER / VIENNA PHILHARMONIC

1 may 2020

El monólogo del vampiro

John William Polidori por F.G. Gainsford


En vuestra sangre bebo
la historia universal y las leyendas,
el confundido magma de la especie,
su memoria esencial, su herencia turbia:
los secretos radiantes de la ciencia
y las revelaciones de la magia,
las mutaciones geométricas de la luna indecisa
y el misterio del sol, que es sólo fuego.

Bebo en ese fluido
los racimos oscilantes de las constelaciones
y el dolor de las amantes de los náufragos,
la savia primigenia de los bosques
y el veneno volátil del deseo.
Bebo en ese fluido de dramática púrpura
las quimeras mezquinas de vuestros gobernantes,
el vuelo del primer pájaro
y la noticia última que ha llegado al periódico.

En vuestra sangre bebo
la espuma de los mares sin confines,
el terror apacible que es pensar en la muerte sigilosa,
la suma inconcebible de moléculas
que componen la cúpula celeste
y la suma pequeña
del tiempo que os regala el tiempo avaro.

Bebo en la sangre vuestra
la memoria dinástica del miedo al sufrimiento
y el olfato del lobo,
bebo la sinrazón de todos los linajes
y la totalidad de las noches de procreación,
bestia sobre la bestia deseantes,
al dictado lunar de la tiniebla.

En vuestra sangre bebo
los mitos, los sucesos, los rumores,
el sexo de una diosa imaginaria
y el de la parturienta que supura
un pequeño cadáver sin pasado.

En vuestra sangre bebo
el caudal metafísico de los ríos cambiantes,
la liturgia retórica del ser y de la nada,
el ruido de Estambul a mediodía
y el que hace la araña al tejer sus prisiones.

Yo bebo el universo en vuestra sangre,
en su denso fluir
hacia el caos prodigioso de la vida:
la exacta maquinaria
que surte de esplendor cuanto destruye.


Felipe Benítez Reyez


28 abr 2020

¿Será suficiente para ti?

María Kreyn



Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo solo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

Antonio Gamoneda




Ray Charles & Dee Dee Bridgewater - Precious Thing


26 abr 2020

Los embajadores de Holbein


El cuadro se titulaba "Jean de Dinteville y Georges de Selve", sus protagonistas, aunque ha pasado a la historia con el sobrenombre de Los Embajadores.

Su autor, Hans Holbein el Joven era un pintor alemán, hijo de pintor, pero se formó con los maestros holandeses y los maestros flamencos en Flandes. Era muy amigo de Erasmo, si si, del gran pensador de la época, Erasmo de Rotterdam. De hecho, fue a través de él que entró al servicio de Enrique VIII, tras quedar el rey maravillado por la destreza de Hans para los retratos.

Este cuadro se pintó en 1533 y se conserva en la National Gallery de Londres.

En líneas generales, se podría pensar que es el típico cuadro de corte, como tantos otros que pintó Holbein a lo largo de su carrera pero...no, no es un cuadro más.

Para empezar...el marco histórico

Es una época crucial en la Historia… Y todo se reduce, a grandes rasgos, en intentar mellar la hegemonía del imperio español, que en ese momento recaía sobre Carlos V. 

A saber:

En Francia, Francisco I, archienemigo de nuestro emperador Carlos V, buscaba reforzar sus posiciones contra el imperio español. Para ello, miró hacia el norte, a Inglaterra, donde nos encontramos con un Enrique VIII inmerso en sus problemas de faldas con su esposa española, la «Católica» Catalina de Aragón.

Nos encontramos aquí un triángulo de poder muy interesante: Francia, Inglaterra y España… una triada que se convertiría en cuarteto con la entrada en escena de la Iglesia, mediante su poder más visible: Clemente VII.

En este siglo XVI, España disfrutaba momentos dorados convertida en Imperio al mando de Carlos V, mientras en el resto de Europa se vivían conflictos de intereses resueltos a base de batallas o matrimonios.

En el caso de Inglaterra, la situación era aún más complicada… Cuando el francés Francisco I requería la ayuda de Enrique VIII en su cruzada contra nuestro Carlos V, el Tudor se halló ante un mar de dudas… Por un lado, su esposa, hija de los Reyes Católicos y por tanto tía del emperador español… Por otro lado, Ana Bolena, de la que se había enamorado perdidamente…

En este convulso momento histórico de alianzas de Estados, de intereses enfrentados y pactos entremezclados, se enmarca nuestro cuadro de hoy… Los embajadores.

Los personajes

Dos personajes, dos enviados para un pacto…




                   
















                Jean de Dintelle                                                                       Georges de Selve


A la izquierda, Jean de Dintelle, embajador de Francia en Inglaterra. A la derecha, Georges de Selve, Obispo de Lavaur y amiguísimo de Jean, que también desempeñaba funciones diplomáticas ante el imperio romano germánico y la Santa Sede. Como curiosidad, decir que a Georges lo nombraron obispo a los 18 años, no por méritos propios, sino como pago a los servicios que su padre, un rico comerciante, había hecho a la Santa Sede. Así pues, con casi 25 añitos, embajador de la Santa Sede en Inglaterra.

Holbein quiso que no quedara lugar a dudas sobre la identidad de los personajes, por lo que utilizó los detalles que acompañan a uno y a otro. En el caso de Jean de Dintelle, aparece su edad en el puñal que empuña y su identidad en el medallón que lleva colgado al cuello. Respecto a Georges de Selve, sus vestimentas son típicas de un obispo de la época y en el libro sobre el que apoya su mano, aparece su edad, en ese momento, 25 años. 

Así pues... ya sabemos que 1533 fue un año marcado por el matrimonio de Enrique VIII con Ana Bolena, un momento peliagudo para Europa, con el Tudor se distanciándose de España haciéndole un feo al rechazar a su esposa española, y los franceses que ven en esto una ocasión para acercarse a Inglaterra.
                                                        
El pintor… Hans Holbein el joven, inundó el cuadro de simbolismos, de significados ocultos, de objetos sorprendentes y de guiños que han quedado para la Historia, muchos de los cuales aún siguen desconcertando a los expertos.

Los Globos
 
En el cuadro encontramos numerosos objetos astronómicos que el pintor incluyó premeditadamente, incluyendo en ellos numerosos datos y significados.

El globo terráqueo está centrado en Europa y en él se distingue la linea de separación del Tratado de Tordesillas que dividió el nuevo mundo en 1494 entre España y Portugal, y se puede seguir también la ruta que Magallanes realizó en su vuelta al mundo e incluso algunos trazos de la recién descubierta América.

El globo celeste. A pesar de que la reunión entre los embajadores tuvo lugar en Londres, es curioso que el cielo que señala no corresponde al cielo inglés. La pintura indica una latitud de unos 43º, lo que indicaría el cielo visto desde lugares como España o como el Vaticano.


Instrumentos astronómicos



La estantería superior está repleta de instrumentos astronómicos, entre los que destacan, además del globo, los relojes solares y el torquetum.

Relojes solares: En especial el reloj poliédrico que señala mediante sombras una curiosa fecha que ,aproximadamente, se puede intuir entre el 11 y el 14 de Abril de 1533. Sin embargo, está constatado que durante estos días, el pintor no se encontraba en Londres pintando el cuadro. Este hecho ha desconcertado durante bastante tiempo a historiadores y expertos que aún no se ponen de acuerdo. La tesis más seguida apunta a que puede tratarse del 11 de Abril, ya que en ese año se celebraba el Viernes Santo y podría unirse a la simbología de los libros y el crucifijo que también aparecen en la pintura.

Torquetum: El cuadro de Holbein nos muestra la única ilustración histórica que existe de este singular instrumento. Las primeras noticias que tenemos de este mecanismo que convertía coordenadas, nos llegan de la mano de Ptolomeo, pero durante siglos no se supo nada más de él, hasta la Edad Media donde se realizaron algunos ejemplares que, lamentablemente, no se han conservado. Junto con la máquina de Antiquitera, el torquetum es uno de los misterios más interesantes que se conservan de la antigua Grecia, a pesar de que no ha llegado ninguno hasta nuestros días.


Los libros



Tanto en la estantería superior como en la inferior, nos encontramos con un total de tres libros:

Libro de Aritmética. Se trata de un ejemplar del libro «Eyn newe unnd wohlgründte underweysung aller Kauffmanss Rechnung in dreyen büchern» escrito en 1527 por Peter Apian y dedicado a las prácticas comerciales de la incipiente burguesía comerciante, una clase social que en aquellos años comenzaba a estar en alza.

Libro ÆTATIS SVÆ 25. El libro es un misterio aún, ya que sólo podemos verlo parcialmente.  Además, el libro aparece cerrado y con un cierre metálico que deja abiertas muchas incógnitas. La inscripción en sus hojas podría equivaler a la edad de Georges de Selves, que en aquellos días tenía 25 años.

Libro de Cantos Religiosos. En concreto el «Geistlich Gesangbuhli» de Johannnes Walther, sin embargo y cómo podéis ver en el gráfico más abajo, el libro aparece abierto por dos páginas que en el verdadero libro no son consecutivas.

La página de la izquierda corresponde al primer versículo del himno Veni sancte Spiritus de Lutero y la de la derecha la introducción a la Versión abreviada de los Diez Mandamientos también de Lutero.  La simbología asociada a este libro y en concreto a estas dos páginas, elegidas a propósito por el pintor, podría indicar el contraste entre la Ley y la Religión, ambas encarnadas también en los dos personajes del cuadro.

Instrumentos musicales



Junto al libro de Cantos al que me he referido en el párrafo anterior, nos encontramos con una serie de instrumentos musicales donde la perspectiva está realmente lograda.

Tanto el Laud con su cuerda rota, como las flautas guardadas en un estuche donde falta una de ellas, abren las puertas a múltiples teorías intentando explicar su significado. Alguna de ellas apunta a la pérdida de armonía y vacío que comenzaba a sufrir la Iglesia católica de aquellos años, y colocadas por el pintor en el ángulo inferior del cuadro, junto a los pies del Obispo Georges de Selves, representante del poder eclesiástico en esta obra.


El crucifijo, medio escondido, en una posición intermedia entre lo que hay delante de la cortina, el mundo de los hombres, y lo que se esconde a su mirada, lo desconocido detrás del telón, simboliza la posición del Cristo intermediario entre aquí abajo y el más allá. Por otra parte, algunos ven en este cuadro la imposible representación de Dios.

Y llegamos a...




Si algo destaca realmente en el cuadro de Hans Holbein es, sin duda, esa "Mancha sepia",  la calavera en la parte central de la escena… Una calavera extraña, deformada.

Se encuadra dentro de la técnica de la Anamorfosis y es un prodigio de la técnica pictórica y la perspectiva ya en aquellos años de incipiente Renacimiento.

La Anamorfosis consiste en la representación de figuras o elementos distorsionados, los cuales sólo pueden ser contemplados correctamente desde una determinada perspectiva. Holbein contaba con la ventaja de saber, de antemano, dónde se iba a colocar su obra una vez finalizada, esto es, en la pared de una sala a la que se accedía por una puerta lateral, por lo que, quienquiera que entrara y mirara, desde esa perspectiva el cuadro, se llevaría, como mínimo, una sorpresa.

El uso de calaveras como representación de la muerte del hombre, de la fugacidad de la vida humana o el rápido paso del tiempo, fue muy utilizado por los artistas del Renacimiento. Surgió así, una representación pictórica conocida como Vanitas y que encierra todo este simbolismo en pinturas, esculturas y todo tipo de manifestaciones artísticas.

En el cuadro de Holbein, esta Vanitas ocupa la parte principal del cuadro, deformándolo todo y confundiendo al observador mediante la inclusión de esta fuerte perspectiva de anamorfosis.

Para finalizar, una cita de Lacan sobre el cuadro de Holbein...

«Porque el secreto de este cuadro, del que os he explicado las resonancias, los parentescos con los vanitas, de este cuadro fascinante de presentar, entre los dos personajes engalanados y fijos, todo lo que recuerda, en la perspectiva de la época, a la fatuidad de las artes y las ciencias, el secreto de este cuadro se desvela en el momento en que, alejándonos lentamente de él, poco a poco, hacia la izquierda, y después volvemos, vemos qué significa el mágico objeto flotante. Refleja nuestra propia nulidad en la figura de la cabeza de muerto. Uso, pues, de la dimensión geométrica de la visión para atrapar al sujeto, insinuación evidente del deseo que, por tanto, permanece enigmático.»

Jacques Lacan, Le séminaire, livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, Seuil



P.D. Por si aún hay dudas acerca del simbolismo que ocultó Holbein el Joven, no hay que olvidar dos instrumentos matemáticos que están, como colocados al azar, sobre la mesa: el compás y la escuadra.


21 abr 2020

Luna de Primavera

Herbert Arnould Olivier


Alta en el cielo, va la luna de Primavera,
Pienso en ti y dentro de mí estás entera.
Aquí viene, por las grandes praderas, corriendo hacia mí, la leve brisa.
Pienso en ti, murmuro tu nombre; y no me siento yo: estoy feliz.
Mañana vendrás, irás conmigo a recoger flores en la pradera.
Y yo iré contigo por las praderas para verte recoger las flores.
Te veré mañana recolectando flores conmigo en las praderas,
Pues cuando vengas mañana y caminemos juntos por la pradera,
recogiendo las flores,
Se hará para mi la claridad y la verdad.

Fernando Pessoa

 

Yiruma - Spring Time


20 abr 2020

El instinto de amarte

William John Hennessy


Siempre supe que te amé por el instinto que poseo en mis adentros,
que la razón que albergo me hizo quererte y amarte sin retorno.
Siempre lo supe, amor,
me pusieron el sentir antes que el beso.

Amelia Peco Roncero en “Canto a Lilith”


18 abr 2020

Principio vital

Bertha Wegmann

Ser rebelde lleva la vida entera,
borrarte los privilegios de la piel,
inscribirte en la soledad del desacuerdo,
dejar atrás a los usurpadores....
No hay premio a una rebelde
más allá de poder regar sus flores en el tiempo que apropia,
salir a dar de comer a las aves una mañana donde el capital devora, 
sonreír con los dientes maltrechos ante la desventura del desayuno, 
ser indigente en la casa que nadie sueña.
Las rebeldes saben de qué están hechos los premios,
rechazan los mendrugos que lanza la mano del opresor.
Una rebelde tiene como único premio la vida, porque de ella nadie se apropia, 
en ella nadie la usurpa,
porque es la única tierra propia de cada rincón donde duerme.
Su rebeldía alcanza siempre a cobijar el desánimo del progreso
y si de paso una rebelde tiene la alegría en soledad, ha vencido al mundo.

Doris Lessing


10 abr 2020

Viernes Santo

Cristo de San Plácido, Diego Velázquez


Soneto a Cristo crucificado

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.


6 abr 2020

Alma desnuda

John William Waterhouse


Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.

Alfonsina Storni


5 abr 2020

Esperanza

Charles Courtney Curran


Cuando la tormenta pase
Y se amansen los caminos
y seamos sobrevivientes
de un naufragio colectivo.

Con el corazón lloroso
y el destino bendecido
nos sentiremos dichosos
tan solo por estar vivos.

Y le daremos un abrazo
al primer desconocido
y alabaremos la suerte
de conservar un amigo.

Y entonces recordaremos
todo aquello que perdimos
y de una vez aprenderemos
todo lo que no aprendimos.

Ya no tendremos envidia
pues todos habrán sufrido.
Ya no tendremos desidia
Seremos más compasivos.

Valdrá más lo que es de todos
Que lo jamas conseguido
Seremos más generosos
Y mucho más comprometidos

Entenderemos lo frágil
que significa estar vivos
Sudaremos empatía
por quien está y quien se ha ido.

Extrañaremos al viejo
que pedía un peso en el mercado,
que no supimos su nombre
y siempre estuvo a tu lado.

Y quizás el viejo pobre
era tu Dios disfrazado.
Nunca preguntaste el nombre
porque estabas apurado.

Y todo será un milagro
Y todo será un legado
Y se respetará la vida,
la vida que hemos ganado.

Cuando la tormenta pase
te pido Dios, apenado,
que nos devuelvas mejores,
como nos habías soñado.


Claudia y Alexis Valdés


26 mar 2020

Pensamientos a medianoche

Henry Bone


Mientras la Noche en la sombra solemne invierte los polos,
Y la reflexión pausada suaviza el alma pensativa;
Mientras la Razón imperturbable afirma su balanceo,
Y los colores engañosos de la vida se desvanecen:

Hacia ti, presencia omnisciente,
Dedico este pensamiento moderado,
Aquí recluyo mis mejores facultades,
Y me vuelvo tuya en esta hora de sagrado silencio.

Si las ilusorias escenas del día me engañan,
Y mi alma errante se aparta del sendero:
Si por engaño o deseo, ilusa, ante la pasión cedo,
Si yerro encantada por un vértigo impostor,
Mis pensamientos más tranquilos te reclaman,
Y toda mi esperanza se disuelve en tu amor.

Elizabeth Carter (1717-1806)


Never Say No - Penny Dreadful - Abel Korzeniowski