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6 jun 2020

Basílica de San Isidoro en León I


¿La has reconocido? ¿Sí? Ajá, la Basílica de San Isidoro en León. Es Románico y me encanta, aparte, claro, de ser una muestra universal del Románico castellano. Y también porque en ella se "ocultaron" ciertos tesoros simbólicos que vienen a confirmar el dicho "Si quieres ocultar algo, ponlo a la vista de todos"...



Comencemos nuestro paseo...

¿Nunca te has preguntado cómo pudo terminar San Isidoro, sevillano de adopción y cartagenero de nacimiento, por aquel entonces, con sus huesecitos en brazos del eterno descanso (o en brazos de Perséfone, quién sabe) en las frías tierras del reino de León? Pues por los reyes de turno, of course. Sancha y Fernando; ella, heredera al reino leonés por la muerte de su hermano Vermudo III; él, segundo hijo del rey de Navarra Sancho III el Mayor y leonés de adopción. 

San Isidoro de Sevilla, Esteban Murillo

Te cuento...

Donde hoy se alza este grandioso conjunto dicen que existió, ya en el siglo X, un monasterio para las mujeres de la familia real, institución bautizada como Infantado. Nada queda de esos edificios, que Almanzor se ocupó de arrasar en torno al 998. 

La reconstrucción del templo ”en barro y ladrillo”, dedicado a San Juan Bautista y a San Pelayo, que había iniciado su padre, fue la que heredó Sancha y su marido navarro Fernando. 

Miniatura que representa a Sancha de León y su marido, Fernando I de León


Hasta aquí todo normal, ¿no? Árabes se lo cargan y cristianos lo rehacen... ah, pero entonces...¿por qué ha resultado tan importante y qué pinta aquí San Isidoro?

Pues que el poder de las monarquías cristianas en la Península durante estos siglos estaba ligado a las reliquias. Restos de santos, bien corpóreos u objetos relacionados con su vida, eran tesoros indispensables para asegurar el prestigio de una iglesia o monasterio y, asociado a éstos, el de una familia real. Fernando y Sancha sintieron predilección por San Isidoro, uno de los santos más importantes de la Hispania visigoda: emparentado con la monarquía, no solo milagrero sino también sabio, escribió tratados que recopilaban el saber de su momento (como ‘Las Etimologías’, un gran compendio que conservó la cultura tardorromana). La llegada de sus reliquias a León responde, no obstante, a un golpe de suerte: guerreando en tierras de Sevilla, Fernando I deseaba los restos de Justa y Rufina. Pero un sueño del obispo que lo acompañaba, inspirado por el propio San Isidoro, le reveló la situación de su cuerpo (sospecho que todos sueñan menos yo, que he de conformarme con la parte biológica del sueño, Morfeo no me aprecia ni un poquito).


En el templo, el barro había sido sustituido por piedra, mientras el resplandor del oro y las gemas de algunos presentes reales alumbró la celebración. Ese día se donaron piezas tan conocidas como un cáliz de ágatas o el arca de plata donde se guardaron las reliquias, regalo de los propios reyes. El cáliz, formado por dos vasos de ágata unidos con oro, fue una donación de la infanta Urraca, hija de Fernando y Sancha. 


En lo que a arquitectura se refiere, la iglesia, de tres naves con tres ábsides y cuyo acceso debía realizarse desde un pórtico sur, reservaba un espacio a sus pies, en la zona occidental, para el Panteón de Reyes, recinto en el que Fernando y Sancha decidieron situar su enterramiento. 

Planta de la Basílica de San Isidoro de León

Su cubierta es hermosa como pocas: un conjunto de pinturas románicas que, por su calidad, se considera uno de los mejores del mundo. La artífice fue Urraca la Zamorana, hija mayor de ambos, famosa también por aparecer en el poema el Cantar de Mío Cid, donde ella aparece defendiendo las murallas de Zamora frente al Cid, que había tomado partido por su hermano Sancho. Muertos sus padres, ya a finales del siglo XI, mandó pintar un relato evangélico dividido en Infancia, Pasión y Resurrección de Cristo, cuyo simbolismo iba muy acorde con la vida ejemplar de Fernando y Sancha, representados en las propias pinturas. Los detalles de los frescos del Panteón de Reyes son una maravilla del Románico.

Panteón de los Reyes

¿Qué te parece? Pues la siguiente parada de nuestro paseo será... Los símbolos de San Isidoro de León.

24 mar 2020

Puerta del Paraíso


La Puerta del Paraíso. Hay muchísimas referencias magníficas, preciosas de Cuatroccento, pero la Puerta del Paraíso aguardaba desde hace tiempo para tomar posesión de su lugar en este jardín. Y, al igual que Miguel Ángel, cuando llegue el momento en que tenga que cruzar al otro lado, me gustaría que fuera traspasando esas Puertas, pues su belleza es digna de abrir el Paraíso.

Pero... ¿qué es el Cuatroccento?

También se conoce como Bajo Renacimiento. El Cuatroccento es una corriente artística que brotó en el s. XV en Italia. Hasta entonces, en el gótico, que fue la corriente artística que le precedió, el gran mecenas fue la Iglesia. Pero a partir del s. XIV tardío y sobretodo el XV, los mecenas comenzaron a ser burgueses. Por ejemplo, en Florencia, que fue la ciudad que alcanzó la cota máxima de esplendor durante el s. XV, en el Renacimiento, fueron los gremios (de orfebres, de tejedores, de comerciantes...) los que sufragaban, ya que lo consideraban un deber y un honor para con su ciudad, el arte en sus distintas expresiones.

Las obras seguían teniendo un tema religioso pero los artistas no estaban tan coaccionados como les imponía la iglesia como mecenas. En el Gótico imperaba un sentimiento religioso importante, pero en el Renacimiento se volvió, en contraposición, al figurismo clásico, a rescatar las formas de los antiguos (Grecia, Roma) y se sustituyó el pensamiento religioso por un pensamiento más crítico y empírico. Por ejemplo, en el Gótico son famosas las altísimas torres de sus iglesias, se aspiraba a alcanzar a Dios con una mano, de ahí la verticalidad. En cambio, en el Renacimiento primaba la horizontalidad y, sobretodo, la belleza. No tanto la historia a contar si no cómo se contaba la historia.




La Puerta del Paraíso

Es obra de Lorenzo Ghiberti, maestro de maestros, ya que por su taller pasaron, por ejemplo, Donatello o Firalete. Fue competidor y amigo de Brunelleschi. La segunda puerta, que es la que iba, en principio, ubicada frente a Santa María de las flores, fue un concurso del Gremio de Calimala (comerciantes que vendían telas extranjeras) que le ganó a Brunelleschi, al renunciar este al premio, con igualdad de méritos. Los responsables del Gremio quedaron tan contentos con la segunda puerta, que, a la hora de encargar la construcción de la tercera puerta, se la adjudicaron sin concurso. 


La Puerta del Paraíso era la tercera puerta del Baptisterio de San Juan de Florencia. Un baptisterio es el recinto donde se lleva a cabo el bautismo de los infantes. El Baptisterio de San Juan estaba reservado para los nacidos en Florencia. 

Se llama Puerta del Paraíso porque cuando Miguel Ángel la vio por primera vez dijo: "Es demasiado hermosa, debería estar a las puertas del Paraíso", razón por la que se le conoce por ese sobrenombre. 

Como curiosidad, en un principio, esa Puerta, que era la tercera puerta del baptisterio de San Juan, estaba destinada a la zona norte del edificio, en una entrada secundaria. Pero cuando el Gremio de Calimala, que fue quien la encargó, la vio, la decisión fue unánime y se ordenó su colocación frente a la Catedral de Santa María de las flores, que es la Catedral por excelencia del Renacimiento italiano. 

A mediados del s. XX hubo unas inundaciones terribles que azotaron Florencia y la Puerta hubo de ser retirada para ser restaurada, colocándose una copia en su lugar. En 2012 se volvió a colocar en su lugar, pudiéndose admirar en todo su esplendor.

La puerta mide poco más de 5 m de altura por algo más de 3 metros de ancho. Está realizada en bronce fundido sobre dorado. Cuenta la historia que le dieron carta blanca desde el Gremio de Calimala para que contara la historia (escenas del Antiguo Testamento) como quisiera, ya que en la segunda puerta le indicaron el número de paneles y los pasajes del Antiguo Testamento que debía plasmar. De las 28 iniciales, lo redujo a 10 paneles. Está diseñado para que, si miras de arriba a abajo y de izquierda a derecha, veas la historia del Antiguo Testamento.



El primer panel cuenta la historia de Adán y Eva en el paraíso, desde que Dios los creó hasta que los expulsó. 



El segundo panel es la historia de Caín y Abel.



El tercero, Noé y su Arca de la alianza.



El cuarto, la historia de Abraham.


El quinto, Isaac con Esaú y Jacob.


El sexto, José.


El séptimo, Moisés.


El octavo, Josué.



El noveno, David y Goliat.



Por último, el décimo, cuenta la historia de Salomón y la reina de Saba.


En los paneles, la sensación de profundidad se consigue por la combinación de escenas en alto y bajo relieve, con una espacialidad magistral. También aplicó los estudios de Brunelleschi sobre el claroscuro. Las escenas en primer plano resaltan lo suficiente como para que podamos apreciar no sólo su posición dentro de la composición, sino además la jerarquía de cada figura se sitúa de tal manera que las podemos observar en un campo de visión que va más allá y que es más profundo que la perspectiva de observación. Lo que más llama la atención es la articulación de las figuras más adelantadas con el fondo paisajístico de cada escena, en una continuidad espacial llena de sutiles matices logrados a base del relieve.  También utilizó la técnica, que en aquel momento supuso una revolución, de la pintura plana. Lo que indica es que iba poniendo planos superpuestos  sobre un trabajo maravilloso de orfebrería, con lo cual la profundidad y la perspectiva es real, parece que estás dentro de la escena.

Ghiberti alcanzó un gran reconocimiento, lo que le permitió algunas libertades artísticas. La puerta son 10 paneles y están rodeados de fornelas y motivos florales y animales, además de sibilas, ninfas y otros personajes mitológicos pero, además, "coló" un busto suyo y otro de su hijo, que fue su ayudante con la orfebrería.



Tardó 27 años en finalizar la Puerta del Paraíso y pienso que mereció la pena cada segundo que se empleó para crear esa maravilla.

De forma que, a la postre, tenía razón Miguel Ángel: si existiese el Paraíso, no sería necesario construirle una puerta en su entrada; bastaría con poner allí la que Ghiberti había elaborado para el baptisterio florentino, mostrando al mundo los nuevos cánones estilísticos de la escultura renacentista.

2 feb 2020

Templete de San Pietro in Montorio


Hacía mucho que esta manzana de oro esperaba, paciente, a ser recolectada pero, por fin, me he decidido a recogerla y traerla para su degustación. Se trata del Templete de San Prieto in Montorio, una de las obras maestras por excelencia del Renacimiento.



Los Reyes Católicos encargaron a Bramante (todo tiene un porqué y la elección de Bramante también: era el arquitecto favorito del Papa de turno, Julio II) la construcción del templete en 1502, para de esta forma conmemorar la conquista de la ciudad de Granada a los musulmanes en 1492, dando fin a la Reconquista en la península Ibérica. Se trataba de exaltar la figura de Pedro como pontífice de Roma, capital de la Cristiandad.




El templete se encuentra en el patio central de un convento de franciscanos españoles en Roma. En la actualidad, la iglesia sigue abierta al culto y en los antiguos claustros está instalada la Academia de España en Roma. En el primer patio se levanta este famoso templete. Montorio procede de Mons Aureus (Monte de Oro), nombre con que se conocía la colina del Janículo por su aspecto dorado. Aquí es donde situaba la tradición cristiana medieval el punto donde San Pedro fue crucificado (hoy se sabe que no fue allí).


Estudio previo de Bramante de San Pietro in Montorio (Galería degli Uffizi, Florencia)


Hay que tener en cuenta que el proyecto que Bramante diseñó estaba rodeado por un patio de columnas, también circular, por lo que no está terminado.




Como curiosidad, el patio que debía construirse según el proyecto inicial de Bramante está aquí, en España, en concreto es el patio central del Palacio de Carlos V de Machuca, en Granada. En la siguiente imagen se puede apreciar la majestuosidad de éste y podemos imaginar cómo sería de haberse llevado a cabo la totalidad de la idea de Bramante.






Dibujos de alzado, planta y perfil de San Pietro in Montorio


La intención era que la planta se convirtiera en una serie de círculos concéntricos que unirían el macrocosmos exterior con el microcosmos interior. Sería la apoteosis del círculo como idea de forma perfecta tanto para griegos como para cristianos; la divinidad hecha geometría.



Fue esta finalidad la que llevó a Bramante a elegir la planta central, circular, cuyos antecedentes los podemos encontrar en los templos circulares griegos y romanos (en realidad, la planta es una cruz griega), en determinados enterramientos romanos y en los martyria paleocristianos. Esta tradición de plantas centrales se había interrumpido durante la Edad Media al preferirse la planta de cruz latina. Este edificio es la perfecta expresión de los ideales del Renacimiento pleno y síntesis de los ideales cristianos.


En cuanto al templete propiamente dicho, se trata de un edificio de planta circular y períptero (osease, rodeado de columnas exteriores). La elección del círculo se debe a su claro significado simbólico al representar la perfección divina y la eternidad. Todos los elementos del edificio corresponden a esta forma. Los templos dedicados al sol y la luna eran circulares, y San Pedro es para los cristianos el astro que les sirve de guía.



Hay que señalar que el orden elegido se ajusta a la descripción dada por Vitrubio acerca de la relación que debía existir entre cada orden y la divinidad a que estaba dedicado. El orden dórico, fuerte y viril, era el más apropiado para los dioses masculinos y los héroes. Por ello se elige en este caso el orden toscano (dórico romano) considerando a San Pedro como un héroe cristiano, y haciendo así una transferencia de significado del mundo clásico al cristiano.








Está construido con travertino (una piedra de construcción usada desde la Antigüedad) y mármol. El edificio está formado por un pórtico circular de 16 columnas de orden toscano (decoradas con los símbolos del papado: las llaves de Pedro, la tiara pontificia, el cáliz y la patena) y cornisa.



En el interior, se consigue un ritmo constante de formas salientes y entrantes que anima el espacio con un muro articulado que juega con la luz procedente del tambor (y todo eso en un lugar tan estrecho).


Cúpula central del tempieto



La cripta simboliza el sufrimiento de San Pedro, y el círculo central es donde se creía que fue colocada la cruz donde fue martirizado.








 
En conjunto, el resultado es precioso. Según los libros de arte y de arquitectura, el conjunto simboliza la condición de Pedro como Primer Pontífice y fundamento de la Iglesia Católica, Romana y Apostólica (¿es en ese orden?), el peristilo (las columnas exteriores) simboliza a los fieles, la cúpula a la Iglesia triunfante y la base del templete, a modo de tres escalones, representa las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.

Como resumen: Para conmemorar la Toma de Granada y el fin de la Reconquista, los Reyes Católicos no tuvieron mejor idea que encargar la construcción de un templete en Roma, justo en el lugar donde según la tradición (acabo de recordar a ese mito de la publicidad, Goebbels y su frase "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad"), fue martirizado San Pedro. Para ello eligieron a Bramante, gran arquitecto del Renacimiento romano y, casualidades de la vida, el preferido del depositario del anillo papal en esas fechas, de hecho, encargó la construcción de la Basílica de San Pedro a Bramante.


A pesar de ser un edificio religioso, es de líneas puras y clásicas. Espero que lo disfruteis.


4 jun 2017

El pozo salvaje


Brassaï Notre-Dame de Paris - Diable et pigeon


Por más que aburras esa melodía
monótona y brumosa de la vida diaria,
y que te amansa;
por más lobo sin dientes que te creas;
por más sabiduría y experiencia y paz de espíritu;
por más orden con que hayas decorado las paredes,
por más edad que la edad te haya dado,
por muchas otras vidas que los libros te alcancen,
y añade lo que quieras a esta lista,
hay un pozo salvaje al fondo de ti mismo,
un lugar que es tan tuyo como tu propia muerte.
Es de piedra y de noche, y de fuego y de lágrimas.
En sus aguas dudosas
reposa desde siempre lo que no está dormido,
un remoto lugar donde se fraguan
las abominaciones y los sueños,
la traición y los crímenes.
Es el pozo de lo que eres capaz
y en él duermen reptiles, y un fulgor
y una profunda espera.
Es tu rostro también, y tú eres ese pozo.

Ya sé que lo sabías. Por lo tanto,
acepta, brinda y bebe.

Carlos Marzal


Blondie. "María"

14 ago 2016

Iglesia de Santa María y San Sátiro, Milán

Hoy ha venido a mi memoria un trocito del arte "secreto" que compartí con T: la Iglesia de Santa María y San Sátiro, en Milán.


Si se ve esta imagen, ¿qué profundidad dirías que tiene el ábside de la iglesia, donde está el altar?


Noventa centímetros. El altar estaba bajo una de las calles principales de Milán y no tenían más espacio.




Bramante se sacó de la manga una fabulosa ilusión óptica con falsas columnas y juegos de perspectiva.


¿A que está logrado el efecto de profundidad?

20 jul 2016

Palacio de los Normandos y su Capilla Palatina

Detalle de la Sala de Ruggero del Palacio de los Normandos de Palermo _ Italia

El Palacio de los Normandos de Palermo, o Palacio Real como también se le suele llamar, es la sede del Parlamento de Sicilia, en Italia. Su construcción, como palacio de gobierno, se hace remontar a la primera etapa del periodo árabe de Sicilia (827-910), durante la cual la isla estaba a cargo de un gobernador nombrado por el emir aglabí de Kairuán. A partir del año 1130, después de ser Palermo conquistada por los Normandos, el conde Ruggero I mandó reformar el edificio árabe y le confirmó como sede de gobierno. Al ser nombrado su hijo Ruggero II rey de Sicilia, el edificio árabe-normando se convirtió en palacio real.


En la primera planta se halla la Capilla Palatina, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad el 3 de junio de 2015. De estilo gótico normando y construida por Roger II en 1192, esta pequeña capilla de tres naves posee unas medidas de 33 metros de largo y trece de ancho.

La Capilla Palatina es una joya del arte y de la arquitectura medieval que, exaltando las peculiaridades del arte normando (el sincretismo y la conmixtión de los estilos árabe, bizantino y románico) ha producido éxtasis y maravilla en los visitantes de todas las épocas siguientes.




La Sala de Ruggero es un triunfo de mosaicos que revisten las paredes, los bajoarcos y las bóvedas con figuras de plantas, animales y motivos ornamentales típicos de la tradición islámica.






29 ene 2016

Santa María de las Flores (Florencia)



Renacimiento, Florencia, Quatroccento….un genio como autor…un misterio… ¿suficiente como para que apetezca seguir leyendo? Te invito a hacerlo para descubrir...Santa María de las Flores. 

La Cúpula de Santa María de las Flores es uno de los pocos monumentos que se ha considerado, de forma unánime desde su construcción, como perfecto.


La catedral de Santa María de las Flores está ubicada en la Plaza del Duomo, que además de ser el punto central del casco histórico florentino, siempre ha sido el corazón religioso de la ciudad, porque allí se encuentra tanto la Catedral, como el Batispterio de San Giovanni y la torre campanario del Giotto. Estaba dentro de las murallas de la antigua ciudad romana, en las cuales se han descubierto antiguas termas romanas (otro día hablaré de la ciudad).


La construcción de la cúpula fue un concurso del gremio de artesanos de la lana que le ganó Brunelleschi a Ghiberti (Puertas del Paraíso). Los frescos del interior de la cúpula se realizaron ya en el siglo XVI, obra de Zuccari y representan el Juicio Final (En el enlace se puede apreciar con todo lujo de detalles gracias a la iconografía virtual de National Geography)

La cúpula es considerada como la primera obra renacentista, Brunelleschi fue un célebre orfebre, escultor pero sobre todo, arquitecto, de hecho se le tiene como el primer gran arquitecto del renacimiento porque lo que consiguió con la Cúpula fue actuar como punta de flecha para todas las ideas posteriores. Es Quatroccentro, principios del siglo XV, fue construida entre 1420-1436 (de las poquitas fechas que me sé de memoria).


Brunelleschi fue un canalla, un genio matemático con un carácter fuerte e iracundo que consideraba que la cultura científica era necesaria. Su lema era “medida, proporción y razón”. Fue uno de los hombres más influyentes para considerar Florencia una nueva Roma.

Brunelleschi estaba muy preocupado porque fueran formas perfectas de arquitectura, que expresó no solo una forma nueva de concebir el mundo sino también la nueva condición de pensamiento humano. Es por ello que creía que su cúpula debía ser la clave que coordinara este nuevo sistema, este nuevo mundo, este nuevo Renacimiento. ¿Por qué? Porque se dejaba de lado el sentimiento medieval, religioso, de ser temerosos de Dios, de no preguntar, de no abrirse al mundo, se comenzó a desarrollar un pensamiento más crítico, más pasional, más humano, en definitiva, el Humanismo.



La función de la Cúpula era realizar la cubierta de una iglesia inacabada. Una catedral gótica del siglo XIV, que no estaba terminada, lo que ocurre es que la cúpula tenía que cubrir un gran espacio que le dio algún quebradero de cabeza al genio.
Para levantar la “Media Naranja”, sí, también se la conoce como la “Media Naranja Florentina”, Brunelleschi estudió las antiguas construcciones romanas, los símbolos medievales y las cúpulas bizantinas de Rávena, de hecho, aunque no tiene un antecedente inmediato, se cree que se basó en el Panteón romano de Agripa.



Brunelleschi diseñó una gran cúpula de 45 metros y medio de diámetro. Realmente, son dos cúpulas. Son dos casquetes que forman la cúpula, uno interno y otro externo, quedando un espacio hueco entre ellos. La doble cúpula permite distribuir mejor los pesos y los empujes. Son 24 nervios de ladrillo, dispuestos en forma de pez. El misterio que se ha descubierto hace poquito (seis siglos después) se refiere a que se pensaba que Brunelleschi había utilizado elementos metálicos, barras de hierro, para soportar los pesos. Fue un arquitecto italiano, Ricci, después de estudiar la cúpula durante 40 años, descubrió el misterio que había escondido el genio canalla de Brunelleschi, ya que no solo se dedicó a elevar un monumento robusto y espectacular y a esconder el truco gracias al cual se sostiene la estructura. ¿Y cuál es ese truco? Tenía una personalidad de genio y un carácter muy fuerte, le encantaba hacer trampas y despistar para dejar una hilera de zoqueticos de pan que llevara a un camino inexacto para confundir las ideas. De hecho, se han tardado seis siglos en descubrir el verdadero misterio. ¿Cuál era? Brunelleschi ordenó a los obreros que dispusieran los ladrillos vistos de forma diferente a los de la bóveda interna, que era la que realmente soportaba el peso, para despistar a los que, sólo mirando desde fuera, pensaran tener sobre sus ojos la técnica adoptada. Los ladrillos internos se colocaron en diagonal en forma de espina de pez, sin utilizar material metálico alguno. Lo que realmente se utilizó fue un sistema de cuerdas que lo que permitía era calcular la posición y el ángulo exacto en el que poner cada ladrillo. Además ordenó marcar con un surco el costado de los ladrillos que quedaban en superficie, para que se pensara que habían sido dispuestos en longitud en lugar que de lado, éste ha sido un sistema único que no se ha repetido en la historia. Este arquitecto, Ricci, lo descubrió gracias a una grieta que surgió en la cúpula, por la que pudo introducir una microcámara para estudiarla.

Fuera ya del misterio….

La cúpula, técnicamente, descansa sobre un tambor octogonal de piedra, revestido de placas de mármol de color blanco, verde y rosado, que sirve para neutralizar los empujes del peso.

Es un conjunto de perfil apuntado. Una de las cositas que también preocuparon a Brunelleschi era que la cúpula guardara armonía con el resto de la iglesia, que es gótica.

Uno de los materiales utilizados, el ladrillo, tiene su curiosidad. La cúpula está considerada como la mayor estructura de ladrillo del mundo. Se utilizaron ladrillos romanos de muy buena calidad y fueron fabricados con unas medidas exactas que calculó y supervisó personalmente el arquitecto. En piedra no habría sido posible por las dimensiones y el peso que habría alcanzado. Los 8 nervios de piedra y mármol que se pueden ver son solo decorativos pero no cumplen ninguna función estructural. Los ladrillos tienen un grosor de 5,1 cm y un largo 13,2 cm y eran todos iguales (estamos hablando de 1420 y poco, total ná).

La linterna de Santa María de las Flores no fue terminada antes de la muerte de Brunelleschi.

Y hasta aquí el paseo por la cúpula de Brunelleschi....¿te ha gustado? ¿qué opinas del misterio que escondió el genio?