"Carl y Ellie", Up (Pixar)
Mostrando entradas con la etiqueta A.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A.. Mostrar todas las entradas
14 feb 2021
4 oct 2020
Trabajo en equipo
Nicholas Bell
Corazón, le olvidaremos
en esta noche tú y yo.
Tú, el calor que te prestaba.
Yo, la luz que a mí me dio.
Cuando le hayas olvidado
dímelo, que he de borrar
aprisa mis pensamientos.
Y apresura tu labor
no sea que en tu tardanza
vuelva a recordarle yo.
"Poema 37", Emily Dickinson
6 sept 2020
Siempre vuelvo a ti para recargarme...
Allí quiero ir; aún confío
en mi aptitud y en mí.
En torno, el mar abierto, por el azul
navega plácida mi barca.
Todo resplandece nuevo y renovado,
dormita en el espacio y el tiempo el mediodía.
Sólo tu ojo — desmesurado
me contempla ¡oh Eternidad!
"Hacía nuevos mares", Friedrich Nietzsche
En torno, el mar abierto, por el azul
navega plácida mi barca.
Todo resplandece nuevo y renovado,
dormita en el espacio y el tiempo el mediodía.
Sólo tu ojo — desmesurado
me contempla ¡oh Eternidad!
"Hacía nuevos mares", Friedrich Nietzsche
31 ago 2020
Elecciones...
Con un suspiro esto contaré
en algún lugar, dentro de una eternidad:
dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo...
yo tomé el menos transitado,
y eso lo ha cambiado todo.
Robert Frost
1 jun 2020
¿También piensas que en la vida...
Cayetano de Arques-Buigas
...de las personas hay puntos de inflexión?
Siempre he evitado enfrentarme a esa pregunta, aprovechando mi legendario temple para sortearla mientras salía indemne. Pero hace días que está ahí, incordiando, haciéndose notar y con la certeza de que no se irá hasta que no asuma que ha llegado el momento de encararla.
Con miedo y vértigo, sí, pero no lo suficiente como para no procurar argüir una contestación verosímil, he decidido que hoy toca, así pues...¡allá voy!
¿Conoces esa sensación que sobreviene cuando comienzas a ser honesto de verdad contigo mismo? Es como quitarte la coraza que te protegía de ti mismo, como esa muralla que ves y te preguntas si es para proteger del exterior o para impedir que salgas del interior. Pues en ello estoy ahora y es doloroso porque pensaba que me conocía "a fondo", todos mis recovecos, cuevas y simas...me equivocaba. Tantos años de disciplina espartana para topografiar y explorar mis más recónditos y oscuros anhelos, para controlar al monstruo al que todos temían y que debía mantener en una jaula. ¡Qué ilusa!
Hace algún tiempo que comencé a ver mi entorno con más claridad y tengo una disposición real y honesta a valorar mis compromisos, tanto los libremente adquiridos como los que he de adquirir para conmigo. Y duele porque mi punto de inflexión nace del sufrimiento que ocasiona la certeza de que había algo que no estaba completo, que no estaba cubierto, una sensación de que no era plena, no era feliz, que a mi existencia le fallaba o faltaba alguna pieza que convirtiera al puzzle de tropecientas mil piezas en un cuadro digno de algún maestro renacentista.
Es complicado llegar a esa conclusión si todo lo que se ve desde fuera encaja con lo que los demás esperan de ti y de tu posición, si tu vida cumple con las expectativas que se tenían de ti respecto a familia y sociedad, incluso si tú tienes momentos felices dentro de esa vida, porque forma parte de ti, tu relación en el universo material que todos ven (con una pareja que te quiere), una familia a la que adoras (aunque no exista cosanguinidad), un trabajo que te gusta (casi siempre), unos amigos que están ahí...todo ello es bueno y satisfactorio si no fuera por...lo malo, esa molesta piececita que, aunque olvidada y durmiente, se despereza de vez en cuando para recordarte que está ahí y que no has encontrado su lugar. Todo eso me ronda desde hace algún tiempo.
Y heme aquí que llego a mi punto de inflexión...donde dudo de todo, pongo el marcador a cero y valoro desde la nada lo que me hace feliz, lo que forma parte intrínseca de mí, mi Yo atómico, mi Esencia inmutable. Fuera sufrimiento absurdo e innecesario por negar que no me sentía plena, fuera ideales mochila, fuera luchar por las metas de los demás... ¿Qué me hace feliz? ¿Por qué merece la pena luchar? ¿Quién me merece? ¿Cuál es mi Verdad? ¿Qué sería si pudiese Ser? Este es mi punto de inflexión.
Me ha asombrado descubrir, desnuda de todo lo superfluo, que ahora me encuentro explorando, como en un retorno al vientre materno, a la fuente de la vida, a la Luz de la que emanamos, las respuestas a esas preguntas, cuestionando valores que daba por buenos o de obligado cumplimiento. Reconozco que no está siendo todo lo fácil que pudiera parecer, hay momentos de ansiedad, de desesperación (soy impaciente aunque lo disimulo bien), momentos de querer coger lo que quiero sin importarme el daño que pudieran sufrir los demás (pero los quiero lo suficiente como para anteponerlos -mis principios básicos han salido reforzados-), y momentos de dudas, muchas dudas que no me han tumbado porque en el fondo, en mi esencia atómica, sé que mi destino y el propósito vital para el que me crearon está ahí, esperándome. He descubierto también que mi integridad es ahora más fuerte, más capaz, con más coraje y más honesta con quien debe serlo, conmigo.
Esta es mi Verdad.
18 abr 2020
Principio vital
Bertha Wegmann
Ser rebelde lleva la vida entera,
borrarte los privilegios de la piel,
inscribirte en la soledad del desacuerdo,
dejar atrás a los usurpadores....
No hay premio a una rebelde
más allá de poder regar sus flores en el tiempo que apropia,
salir a dar de comer a las aves una mañana donde el capital devora,
sonreír con los dientes maltrechos ante la desventura del desayuno,
ser indigente en la casa que nadie sueña.
Las rebeldes saben de qué están hechos los premios,
rechazan los mendrugos que lanza la mano del opresor.
Una rebelde tiene como único premio la vida, porque de ella nadie se apropia,
en ella nadie la usurpa,
porque es la única tierra propia de cada rincón donde duerme.
Su rebeldía alcanza siempre a cobijar el desánimo del progreso
y si de paso una rebelde tiene la alegría en soledad, ha vencido al mundo.
Doris Lessing
12 abr 2020
Mi mayor defecto
«Necesito sentir para no ser una autómata, recibir descargas eléctricas que alteren el anodino, regular, saludable y mediocre ritmo cardíaco al que ya estaba acostumbrada.
Y esas pequeñas descargas pueden provenir de mi alrededor. Estoy diseñada para maravillarme contando estrellas, disfrutar pisando charcos, aventurar el destino de las flores de diente de león cuando los soplo o pensar en la lucha del viento y las nubes en movimiento. Y aprendí a imaginar mundos ocultos en hojas de papel....intentar averiguar en qué pensaban o qué sentían las personas que escribieron lo que estoy leyendo, dilucidar al artista en su estudio preparando las mezclas de óleos o acuarelas que tiempo después, mucho tiempo en algunos casos, yo miraría sintiendo cómo iba dando cada pincelada....O los pedruscos que tanto y tanto me gustan...y que procuro aprehender.....
Esas pequeñas descargas me recuerdan que soy humana, me hacen sentir viva el tiempo suficiente para coger aire, poner mi corazón a ....150 y volver a su regular latido. Hasta que tú llegaste. Ahora no es que sepa de ti y mi ritmo se altere, es que parece una montaña rusa (que no se entere mi médico). Vuelvo a disfrutar con todo aquello que me hace sentir de carne y hueso, me miro en el espejo y estoy radiante (mal que le pese a la industria cosmética), en definitiva, me siento viva. No es que antes no lo estuviera pero mis obligaciones, libremente adquiridas, habían copado casi la totalidad de mi existencia.
Ahora no. Ahora conviven ambas. Ahora estoy trabajando y cuando sonrío sin motivo sé que me he acordado de ti. Ahora, estoy en la calle, veo algo que me gusta o me emociona y pienso en compartirlo contigo. Ahora he descubierto que mis emociones y sentimientos, que tan bien creía conocer, no son como suponía. Ahora se han roto algunas de las reglas sagradas que tenía. Ahora he descubierto que puedo odiar y desear a la vez, algo impensable hace unas semanas. Ahora he descubierto el placer de compartir lo que me hace sentir...por muy raro que sea, porque sé que tú lo aceptas y lo disfrutas (aunque sea animación o música que no habrías escuchado jamás de los jamases). Y ahora he descubierto que siento miedo al pensar que las presiones ambientales pudieran ser tan fuertes que rompieran la aleación con la que hemos forjado nuestro hilo de plata. Pero para eso estás tú. Para tranquilizarme con tu monstruito, con una travesura preparada como cuando éramos niños. Y sí, esto también es nuevo. Estoy aprendiendo contigo. Es algo que, pase lo que pase, siempre te agradeceré. Y he descubierto, para mi intranquilidad/tranquilidad espiritual, que eres mi destino.»
Escribí ese texto en agosto de 2014. Era una ilusión digna de Houdini. Hasta yo la creí. Al final, se impuso mi disciplina, sacando a relucir, en su máximo esplendor, mi mayor defecto: "Mis responsabilidades están por encima de todo, incluso de mí."
Hoy me he acordado de T. Podría decir en mi defensa que creí en él; por primera vez, creí que él sería aquel que podría romper la maldición que me impide movilizarme, que podría hacerme sentir tan fuerte que rompiera las ataduras de mi armadura. Pero me equivoqué y mi error le causó un daño que no merecía. Él, que fue tan valiente y yo, tan perfecta en mi disciplina. Él, tan humano aunque no lo pareciera, desprendiendo luz, y yo, tan perfecta simulando esa luz, cuando no soy más que un ser oscuro que se esforzaba por sentir para recuperar su humanidad. ¿Acaso pueden los demonios redimirse? No lo sé.
Hace poco me dijeron una frase que he añadido a mi particular diario y que fue fulminante: "Los trenes hay que perderlos corriendo hacia ellos". Desconozco si algún día seré capaz de liarme la manta a la cabeza, bajarme de los tacones y correr, como alma que lleva el diablo, hacia ese tren, aunque sea para perderlo. Tal vez no sabré lo que es vivir de forma plena hasta que eso ocurra. De momento, sigo en mi lugar, allende las estrellas, observando, solitaria.
6 abr 2020
Alma desnuda
John William Waterhouse
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.
Alfonsina Storni
20 mar 2020
Ritual de Ostara
Hoy es el equinoccio de primavera en el hemisferio norte. En la cultura pagana wicca, estos días se celebra el Ritual de Ostara o Eostre.
Es una representación de las fuerzas femeninas generadoras y se celebra el matrimonio del Dios Sol con la Diosa Tierra.
Esta celebración marca el fin del invierno y de la época oscura, donde el esposo y amante de la Diosa, pasó los meses invernales en la muerte y, ahora, da inicio a la época del renacimiento y de la luz. Es la época en que la Diosa despierta de su descanso y cubre la tierra con su fertilidad.
Es tiempo de la primera siembra del año, con aquellas semillas que hemos seleccionado durante los meses de oscuridad (invierno) y para los hombres, es la época del renacimiento interior, de la fertilidad de conciencia donde se siembren los anhelos para el año que comienza.
Feliz Ritual de Ostara. Sembremos Fuerza, Honor y Magia.
2 mar 2020
Mi primera ribera...
Asociación Punto de enfoque
Aquí, en estas riberas, donde atisbé la luz
por vez primera, dejo también el corazón.
No pasará otra onda rumorosa del río,
no quedará este chopo envuelto en fuego verde,
no cantará otra vez el pájaro en su rama,
sin que deje en el aire todo el amor que siento.
Aquí, en estas riberas que llevan hasta el llano
la nieve de las cumbres, planto sueños hermosos.
Aquí también las piedras relucen: piedras mínimas,
miniadas piedras verdes que corroe el arroyo.
Hojas o llamas, fuegos diminutos, resol,
crisol del soto oscuro cuando amanece lento.
Qué fresca placidez, que lenta luz suave
pasa entonces al ojo, que dulzura decanta
el oro de la tarde en el cuerpo cansado.
Hojas o llamas verdes por donde va la brisa,
diminuto carmín, flor roja por el césped.
Y, entre tanta hermosura, rebosa el río, corre,
relumbra entre los troncos, abre su cuerpo al sol,
sus brazos cristalinos, sus gargantas sonoras.
Aquí, en estas riberas, donde atisbé la luz
por vez primera, miro arder todas las tardes
las copas de los álamos, el perfil de los montes,
cada piedra minúscula, enjoyada del río,
del dios río que llena de frutos nuestros pechos.
Aquí, en estas riberas, donde atisbé la luz
por vez primera, dejo también el corazón.
Antonio Colinas
Etiquetas:
A.,
Fotografía,
Naturaleza,
Poesía
26 ene 2020
6 añitos ya...
Albert Edelfelt
LAS CAUSAS
Los ponientes y las generaciones.
Los días y ninguno fue el primero.
La frescura del agua en la garganta
de Adán. El ordenado Paraíso.
El ojo descifrando la tiniebla.
El amor de los lobos en el alba.
La palabra. El hexámetro. El espejo.
La Torre de Babel y la soberbia.
La luna que miraban los caldeos.
Las arenas innúmeras del Ganges.
Chuang-Tzu y la mariposa que lo sueña.
Las manzanas de oro de las islas.
Los pasos del errante laberinto.
El infinito lienzo de Penélope.
El tiempo circular de los estoicos.
La moneda en la boca del que ha muerto.
El peso de la espada en la balanza.
Cada gota de agua en la clepsidra.
Las águilas, los fastos, las legiones.
César en la mañana de Farsalia.
La sombra de las cruces en la tierra.
El ajedrez y el álgebra del persa.
Los rastros de las largas migraciones.
La conquista de reinos por la espada.
La brújula incesante. El mar abierto.
El eco del reloj en la memoria.
El rey ajusticiado por el hacha.
El polvo incalculable que fue ejércitos.
La voz del ruiseñor en Dinamarca.
La escrupulosa línea del calígrafo.
El rostro del suicida en el espejo.
El naipe del tahúr. El oro ávido.
Las formas de la nube en el desierto.
Cada arabesco del calidoscopio.
Cada remordimiento y cada lágrima.
Se precisaron todas esas cosas
para que nuestras manos se encontraran.
Jorge Luis Borges
Natalie Cole LIVE - Unforgettable
Hoy hace 6 años que tuve la inmensa fortuna de tropezarme con T. Aunque hace ya mucho (demasiado) tiempo que nuestros caminos divergieron, solo puedo agradecer la suerte que tuve de conocerlo. Para T: Ojalá estés bien y seas feliz, allá donde te encuentres. Gracias.
16 ene 2020
Cumpleaños
Jimson Weed, Georgia O'Keeffe
¿Que cuántos años tengo? –
¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido…
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo,
y otros “que estoy en el apogeo”.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
José Saramago
Promise of the world - Kimura Youmi [Howl's Moving Castle OST]
14 ene 2020
Al borde del cambio de década
Créditos de la fotografía: vida_fugazz
"Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida... para no darme cuenta, en el momento de morir, de que no había vivido".
1 ene 2020
¡Feliz 2020!
Mujer frente al Sol poniente, Caspar David Friedrich
Hay que inventar respiraciones nuevas...
Hay que inventar respiraciones nuevas.
Respiraciones que no sólo consuman el aire,
sino que además lo enriquezcan
y hasta lo liberen
de ciertas combinaciones taciturnas.
Respiraciones que inhalen además
las ondas y los ritmos,
la fragancia secreta del tiempo
y su disolución entre la bruma.
Respiraciones que acompañen
a aquel que las respire.
Respiraciones hacia adentro del sueño,
del amor y la muerte.
Y para eso hay que inventar un nuevo aire,
unos pulmones más fervientes
y un pensamiento que pueda respirarse.
Y si aún faltara algo,
habría que inventar también
otra forma más concreta del hombre.
Roberto Juarroz
Hoy, 1 de enero de 2020, me identifico en cada uno de los acordes de esta melodía; es el Tercer movimiento de la Sonata Waldstein, de Beethoven, en la prodigiosa interpretación de Alfred Brendel.
31 dic 2019
Penúltima meditación de 2019
No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.
Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.
Debe haber otro modo que no se llame Safo
ni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.
Otro modo de ser humano y libre.
Otro modo de ser.
Rosario Castellanos
Rosario Castellanos
Brown eyed girl - Van Morrison
26 dic 2019
Melancolía
Lady Lilith, Dante Rossetti
Y ahora, en estos días sin incidentes
donde la vida asume el lustre de una sombría quietud,
y el pálido tono leproso de la virtud
me fatiga, me cansa, pienso en ti,
quien me atrajo a su sedoso lupanar,
perfumado con almizcle y el morado nenúfar,
la caverna de un demonio en una isla oriental,
una oscuridad iluminada por tu sonrisa de jacinto.
Lilith, las telas de la medianoche de tu cabello
a través de mi camino errante han tendido una trampa,
un laberinto de sutiles brujerías
que irresistiblemente me atan.
E. Hoffmann Price
25 ene 2019
Como si fuera posible...
"The soul of the rose", J.W. Waterhouse
posible de algún modo, un nuevo signo,
un espacio entre el ruido y el silencio,
un lugar en la ruina del paisaje
donde nunca será la misma luz:
un horizonte
igual de acogedor que una campana, la máquina de hacer maquinaciones,
el hombre en carne y hueso, del jardín
la arquitectura exacta, los sepulcros
donde poner a descansar el nombre
de las cosas. La voz, el nombre de la voz, un campo inmenso,
y no ser más lo que
nunca he querido ser, y reinventarme:
salir, como si fuera
posible de algún modo,
de la sonoridad hueca del mundo
de las palabras. No más nombres. Dicha.
Gonzalo Escarpa
8 dic 2018
Mi estimado vizconde
Hace mucho, mucho tiempo, dijeron de mí que soy una cazadora de baphomets (en plural).
Hoy, por una rocambolesca pirueta de El que teje mi alfombra, lo he recordado, junto con el lugar que asociaré por siempre a una frase, "Ni la humedad caliente de tu asfixia", que, vista desde el exterior, puede tener connotaciones varias, ninguna de las cuales se acerca siquiera a lo que significa para nosotros.
Hoy, tras años resguardado en una cajita cerrada y olvidada en mi memoria, has venido a mi presente.
Hoy, he descubierto que sigues siendo importante para mí.
Hoy, me he acordado de ti, mi estimado vizconde.
Y hoy, daré un beso a tu recuerdo y volveré a guardarte con mimo en mi memoria, acariciando la tapa de la cajita en señal de agradecimiento por todo lo que compartimos, aunque fuera batallando.
Hasta la próxima vez. Hasta la próxima iglesia abandonada. Hasta el próximo nacimiento de agua. Hasta ti.
20 jun 2018
¿Gafas?
"Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque creen que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino que elige la mayoría".
Hermann Hesse, Demian (fragmento)
Etiquetas:
A.,
Devoradores de libros,
Literatura
16 jun 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















