14 nov 2014

Estrella de la mañana

Albert Bierstadt



Yo dormía una noche a la orilla del mar.
Sopló un helado viento que me hizo despertar.
Desperté. Vi la estrella de la mañana. Ardía
En el fondo del cielo, en la honda lejanía,
En la inmensa blancura suave y soñolienta.
Huía Aquilón, llevándose consigo la tormenta
Aquel astro en vellones el nublado cambiaba.
Era una claridad que vivía y pensaba.
Blanqueaba el escollo que hincha la onda al romperla.
Se creía ver un alma a través de una perla.
En vano es aún de noche pues la sombra declina
Y se alumbran los cielos con sonrisa divina.
Un vislumbre argentaba en el mástil la altura:
La nave era una sombra; la vela, una blancura.
Atentas, de las rocas desgajadas y rotas,
Gravemente veían el rastro las gaviotas,
Como una ave celeste, formada de una estrella.
Océano, semejante al pueblo, iba hacia ella,
Y rugiendo muy bajo, la miraba brillar,
Cual si tuviese miedo de ir a hacerla volar.
Un amor inefable lo infinito llenaba.
Débilmente a mis pies la yerba murmuraba.
Pláticas en los nidos. Luego una flor galana
Se despertó y me dijo: - Esa estrella es mi hermana.
Y mientras que la sombra sus pliegues recogía,
Yo escuchaba una voz que del astro venía:
- Soy el astro del alba que llega desde luego.
Soy la estrella que muere, que nace con más fuego.
Si se cree en la tumba, la tumba no me inquieta.
Brillé sobre el Sinaí; brillé sobre el Taiegeta.
Yo soy el pedernal de oro y fuego, que Dios
Arroja, cual si fuese una honda, veloz,
De la espantosa Noche sobre la oscura frente.
Cuando un mundo perece yo soy la Renaciente.
¡Oh Naciones! Yo soy la ardiente Poesía.
Yo ardí sobre Moisés, yo sobre el Dante ardía;
El león Océano muere por mí de amor.
Luego, pues; levantaos, Fe, Virtud y Valor.
¡Pensadores, Espíritus! ¡Tú, que en lo alto vigilas!
¡Oh párpados, abríos! ¡Alumbraos, pupilas!
¡Tierra, que se abra el surco! ¡que todo se desligue!
De pie los que dormías, porque aquel que me sigue,
Porque aquel que me envía adelante, en verdad,
Es el gigante Luz, el ángel ¡Libertad!


Poema "Stella" de Víctor Hugo. 
Traducción de Francisco Gavidia



Andreas Vollenweider - "Stella"


13 nov 2014

La melancolía del verso

"El Beso de la Musa", Paul Cézanne


El papel sigue blanco,
inmaculado, vacío,
esperando las palabras,
como si fuera su necesidad
sentir los garabatos
rasgando su esencia.
Pero sigue intacta.

Sentado,
busco dentro de mi,
busco en el exterior,
pero siento como si
mi alma estuviera quieta,
callada, vacía,sin nada.

¿Tendrá el alma que morir
para que surja la inspiración?
Pero, si el alma ha muerto,
¿quién, entonces, podrá escribir
en el papel los versos?


Nino López Alonso

Autumn Melancholy - Stamatis Spanoudakis


Nota: Es un honor para mí que un hombre al que ya considero importante en mi vida haya sido el encargado de plantar estas maravillosas flores en éste, mi jardín secreto. Gracias, Nino, por encender nuevas estrellas en nuestro universo.


Tu halo vital...

Vladimir Kush


TIENES EL RESPLANDOR
que alumbra la campiña,
el canto del equinoccio...

Y marcas el sendero

donde corona el trigo
y el vino joven
que refugia la tiranía
de la tarde.

Felipe Sérvulo


Ernesto Cortázar - Dancing on the clouds


12 nov 2014

Murmullo de agua

Erika Craig


Hoy escribí tu nombre bajo la almohada
y no me sentí sola.

Eres presencia bienhechora,
ramas de lluvia en el recuerdo,
lágrima acunada en el latir del agua.


Lina Zerón




Yiruma - River Flows in You