27 nov 2019

Deseo

Windflowers, John William Waterhouse



Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa,
virgen como la nieve y honda como la mar;
su espíritu es la hostia de mi amorosa misa,
y alzo al son de una dulce lira crepuscular.
Ojos de evocadora, gesto de profetisa,
en ella hay la sagrada frecuencia del altar;
su risa es la sonrisa suave de Monna Lisa,
sus labios son los únicos labios para besar.
Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;
apoyada en mi brazo como convaleciente,
me mirará asombrada con íntimo pavor;
la enamorada esfinge quedará estupefacta;
apagaré la llama de la vestal intacta,
¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!


Rubén Darío

(Prosas profanas, 1896)


23 nov 2019

El alma de la Belleza

Venus Verticordia, Dante Rossetti


"Bajo el arco de la Vida, donde el amor y la muerte,
El terror y el misterio, guardan su santuario,
Yo vi a la Belleza en un trono,
Y aunque sus ojos son abandono
La dibujé en la simplicidad de mi aliento.
De Ella es la mirada -sobre y debajo
Del cielo que se curva sobre ti-
Por mar o cielo o mujer, sólo hay una ley,
Ser el siervo de su palma y su corona."

Un trocito de El alma de la Belleza, de Dante Rossetti


22 nov 2019

Una tarde

 Misti Pavlov


Mientras escribe, sin observar el océano,
siente entre sus dedos
el temblor de la pluma de su lapicera.
La marea se retira arrastrando
pequeñas piedras, restos de vida marina.
Todo esto no tiene nada que ver, no,
con el origen de su emoción. No.
Su corazón se acelera porque ella
en ese instante ha decidido entrar
completamente desnuda en la habitación.
Somnolienta, por un momento no puede imaginar
dónde está. Se dirige al baño. Sacude su cabellera.
Se sienta en el inodoro con los ojos cerrados,
la cabeza inclinada; las piernas extendidas, abiertas.
No ha cerrado la puerta del baño, él puede verla.
Quizás,
ella esté recordando lo que sucedió esa madrugada.
Porque después de un rato, abre un ojo y lo mira.
Y sonríe con mucha dulzura.

Raymond Carver

21 nov 2019

El modo en que me llamas


The Siren, John William Waterhouse


«Es tu voz la que me tranquiliza. Es tu modo de hablar, tu modo de llamarme, aquel apodo que me reservas. Es que eres tú. Y cuando se trata de ti, yo no sé que es lo que me sucede. Pero por más que trate de detenerme, si se trata de ti, yo soy feliz.»

Carlos Ruiz Zafón

Nota: Al ver esa cita de Ruiz Zafón ha acudido a mi memoria la sirena de Waterhouse (sí, prerrafaelita, cómo no). Ya sé que no es la imagen idílica ni romántica que debiera asociarse a esa cita tan linda pero...qué le vamos a hacer, todo sea por alterar nuestro anodino ritmo cardíaco.